Escribí con amor, con ilusión, siempre espere que me amaras, en cambio, Siento que cada día crece tu odio, siento un gran dolor, trate de ser tu amigo, trate de ser el papá de mi linda criatura, pero ese odio es abrazador, quema profundamente el alma de quien te quiere, y que nunca te ha deseado
Siempre creí que jamás nos separaríamos, que nunca me darías Oko, porque ni tú ni yo lo aceptaría, pero ya puedes ver nuestra realidad, tú con nuevo galán, yo escribiéndote sólo para recordar, cómo deseo que me permitas ver a mi hija Laura, mi pequeña, las amo tanto, cumpleme este deseo aunque sea lo último que te pida, deja que vea a nuestra hija, la cual fue concebida un día como hoy, 10 de noviembre. Recuerda que Dios te ha de regresar este pequeño favor con creces.
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