Hay días en los cuales la felicidad de la vida desaparece, hay días en que sientes que todo aquello por lo que has luchado se aleja de ti, días en los que tú ser desea que llegue la bendición de la muerte, días obscuros, sin luna, sin estrellas, sin un mañana, sólo la soledad y el silencio viven en tú interior, palidecen los recuerdos de aquellos días llenos de la que parecía sería una eterna alegría. Más con el correr de la vida van cayendo cual hojas secas, de un otoño el que es precedido por el frío invierno, oscureciendo y apagando lo que un día fue tú vida, comienzas a decir adiós a los sueños, donde